Alcohol y pérdida de peso ¿Incompatibles?


El alcohol y la pérdida de peso son dos aspectos prácticamente incompatibles, pero muchas veces una persona no puede evitar consumir una bebida alcohólica, sobre todo en situaciones sociales o en fiestas como la Navidad.

Una copa de un buen licor puede ser parte de una dieta saludable, de hecho, muchos expertos creen que consumir una copa de vino al día puede reducir el riesgo a sufrir de problemas cardiacos entre otros beneficios.

Sin embargo, es importante que sepas que si sobrepasas el límite de una bebida por día estarás arruinando tu rutina para perder peso.

En primer lugar, es importante destacar que si bien es cierto que el alcohol no es beneficioso para una dieta para adelgazar, es falso que el alcohol se convierta en grasa.

El alcohol se metaboliza de forma diferente al resto de los alimentos, de hecho, no posee muchas calorías y se convierte en etanol.

El problema viene cuando el organismo procesa inmediatamente el etanol y pasa al torrente sanguíneo sin digestión.

En un estómago vacío las moléculas de alcohol se procesan y van directo al hígado y al cerebro.

Este proceso se ralentiza si tienes comida en el estómago, pero apenas la comida pasa al intestino delgado, ocurre el mismo proceso.

Cuando el alcohol alcanza el hígado para ser procesado, éste se concentra únicamente en ese proceso.

Si bebes despacio, el hígado puede procesar todo el alcohol, pero si bebes demasiado o muy rápido, éste se colapsa y comienza a afectar los centros del cerebro que se encargan de la visión, el habla, el razonamiento y juicio.

Cuando el cuerpo se concentra en procesar todo el alcohol no es capaz de ocuparse de la comida que ingeriste, por lo que esas calorías se convierten en grasa y se almacenan en el cuerpo.

Por otra parte, las bebidas alcohólicas son diuréticas, por lo que contribuyen a la deshidratación y no poseen ningún valor nutricional.

Además, abre el apetito y te induce a consumir comidas calóricas que no son saludables y te hacen aumentar de peso.

Si de todas formas te ves obligado o te provoca tomarte alguna copa, es importante que no te saltes ninguna comida para compensar el exceso de calorías.

No sólo te afectará más, sino que tendrás hambre y te llenarás de los poco nutritivos y muy calóricos bocadillos que ofrecen en las fiestas. Es mejor que consumas alimentos sanos y balanceados antes de beber. Evita los cócteles y bebidas muy edulcoradas, pues tienen exceso de azúcar y muchas calorías extras.

Prefiere una copa de vino o una cerveza ligera y altérnalas con un vaso de agua entre cada copa.
Es posible consumir licor mientras adquieres el hábito de desarrollar una dieta saludable siempre y cuando lo consumas con moderación. Recuerda que puedes echar por tierra muchos meses de esfuerzo con sólo una fiesta.