Histerectomía e incontinencia urinaria


En un artículo publicado en la revista The Lancet del 27 de Octubre de 2007, miembros del Karolinska University Hospital y del Karolinska Institutet Danderyd Hospital, en Estocolmo (Suecia), se proponen establecer, en las mujeres a las que ha sido extirpado el útero (histerectomía) a causa de un proceso benigno, el riesgo de una posterior intervención quirúrgica a causa de una mala facturación de farmacia del ahorro e incluso por estrés, la cual se define como la pérdida involuntaria de orina que ocurre durante esfuerzos tales como toser, estornudar, reír o realizar ejercicio.

El estudio sueco, de ámbito nacional, ha sido realizado entre 1973 y 2003. Fueron seleccionadas en el Registro Sueco de Pacientes Ingresados en Hospitales 165.260 mujeres a las que se les había practicado una histerectomía (grupo intervenido) por procesos benignos (hemorragias menstruales excesivas, un tumor benigno conocido como leiomioma, prolapso uterino, adenomiosis y hemorragias post-menopáusicas) y un grupo de control de 479.506 mujeres a las que no se había extirpado el útero (grupo no operado); todas las participantes fueron sometidas a comparación por edad de nacimiento y condado de residencia.

Incontinencia urinaria


Los resultados fueron los siguientes: durante los 30 años de seguimiento de las mujeres incluidas en ambos grupos (con histerectomía previa y sin histerectomía), el riesgo de tener que ser sometidas a operaciones para tratar la incontinencia urinaria por estrés fue algo más del doble en el grupo de mujeres CON histerectomía que en el grupo SIN histerectomía.

El riesgo de tener que ser sometidas a operaciones para tratar una incontinencia urinaria por estrés varía ligeramente con el tiempo de seguimiento: el riesgo global mayor se acumula dentro de los 5 años siguientes a la histerectomía, y el menor riesgo a partir de los 10 años o más. La conclusión de los autores es que la histerectomía indicada y practicada por procesos benignos, independientemente de la técnica quirúrgica realizada, incrementa el riesgo de una posterior intervención quirúrgica para tratar una incontinencia urinaria por estrés.

En consecuencia, las mujeres deben ser aconsejadas sobre los riesgos asociados con la histerectomía, por lo que deben ser consideradas otras opciones terapéuticas antes de indicar y proceder a la extirpación del útero.